Historia (Segunda Parte)

BETHEL… UNA IGLESIA CON HISTORIA (Segunda Parte)

 

Campamento Exploradores del Rey

 

En la iglesia, ya estaban funcionando algunos departamentos como el Concilio Misionero Femenino (damas), los Embajadores de Cristo (jóvenes) y algunas actividades para niños, tales como Horas Felices, Escuela Dominical, Exploradores.  Ya contábamos con algunos anexos en otros barrios: en Guiñazú y en Unquillo, donde Lidia y Santiago Zapata y también Juan Masalyka atendían los cultos y en los barrios Altamira y Belgrano, donde había otros hermanos encargados.

Pastor Hercules Franchino

En el año 1967, regresando de la Conferencia Anual de la Unión de las Asambleas de Dios que se realizaba en Buenos Aires, el Pastor Franchino, víctima de un accidente automovilístico, fallece instantáneamente. Era acompañado, en esa ocasión, por Ester y Damián Zapata, quienes resultaron ilesos. La pérdida fue muy dolorosa, ya que era un hombre de Dios que marcó con su ejemplo las vidas de quienes trabajamos a su lado.

Para ese entonces, ya había dos obras autónomas: una en Bº Altamira y la otra en Bº Belgrano.

Los hermanos Andresen tomaron el pastorado por el término de un año, regresando luego a Noruega.

Los hermanos Alicia y Lindolfo Calviño quedaron al frente de la congregación, por espacio de cuatro años. En ese tiempo, se edificó un salón más amplio. Los hermanos Calviño dejaron la iglesia, para pastorear otra en Mar del Plata.

Pablo, bety y flia Brannam.

 

El misionero Pablo Brannam se hizo cargo de la iglesia por dos años (1973 – 1974). En 1975, el hermano Miguel Masalyka, quien se encontraba pastoreando la obra en Bº Belgrano, renunció a ésta y se encargó de la iglesia Bethel por espacio de cinco años (1975 – 1980).

Durante el período de su pastorado, se decidió abrir una nueva obra en Villa Allende, en la casa de unos hermanos que asistían a Bethel. El matrimonio formado por Lidia y Santiago Zapata se encargó de la tarea en ese lugar.

 

Iglesia Centro Cristiano

Un misionero estadounidense, Donald Exley, comenzó una nueva obra en el Bº Paso de los Andes, colaborando con él los hermanos Lidia y Juan Masalyka. El hermano Francisco Buono se encontraba, por ese entonces, cursando sus estudios teológicos en el Instituto Bíblico Río de la Plata.

Mientras tanto, la obra que había comenzado en Villa Allende, crecía en gran manera. Pronto tuvieron que edificar un templo sobre la Avda. Goycochea.

El pastor Miguel Masalyka renunció al pastorado en el año 1980, quedando a cargo de la Junta Oficial de la iglesia, el gobierno de la misma.

En el mes de abril de 1981, fueron llamados los hermanos Lidia y Santiago Zapata para pastorear la iglesia Bethel. Simultáneamente, siguieron atendiendo por un año más la obra en Villa Allende dejándola, luego, en manos de los hermanos Noelia y Luis Godoy.

Los hermanos Lidia y Juan Masalyka quedaron como pastores de la Iglesia Centro Cristiano, en Bv. San Juan 1296, de Bº Paso de los Andes.

En ese tiempo, la iglesia contaba con la asistencia de setenta hermanos, aproximadamente. Familias completas, tales como Isabel y Osvaldo Amaya (fieles ministradores en la enseñanza y la música), Adela y Pablo Masalyka, Elena y Carlos Franchino, Olga y Domingo Giordano, Luisa y Julio Ortiz fueron pilares fundamentales en el crecimiento de la congregación.

Clamábamos constantemente al Señor por un avivamiento. Dios puso una carga en nuestro corazón por los adolescentes y jóvenes y, de continuo, pedíamos a Dios que nos diera las estrategias para llegar a ellos. Como respuesta a nuestro clamor, el Señor dio crecimiento, tanto espiritual como numérico, en los Embajadores de Cristo. Fueron necesarios algunos cambios de dirección, situación en la cual el Señor respaldó ampliamente al Pastor Santiago Zapata, para que pudiera llevarlos a cabo con firmeza y decisión.

En ese tiempo, llegaron al Señor jóvenes como Daniel Pedraza, Luis Latanzi, Jorge Besso, Nancy Yedro, David

Malawka, Alberto Cativa, Miriam Cejas, Silvina y Karina Agazzani, Aníbal Villagra, entre otros (todos ellos sirviendo al Señor, actualmente, en diversos lugares y ministerios), que se sumaron a quienes ya estaban sirviendo al Señor: Ligia y Norman Amaya, Sergio y Marcos Zapata, Ana Malawka, Rut y Lily Masalyka, José Paredes, Edgardo Godoy, etc. Todos crecieron en la Iglesia y  fueron como “dinamita” en la obra del Señor.